Un artículo publicado el pasado día 14 en el New York Post ha vuelto a poner a Airbnb en el punto de mira de los habitantes y cargos públicos de Nueva York. En dicho artículo se afirma que cada vez son más las prostitutas que alquilan habitaciones de Airbnb para prestar sus servicios, evitando así reservar habitaciones en hoteles más caros y pasando más desapercibidas.
El New York Post habla del caso de una chica de 21 años que alquila apartamentos en el centro de Manhattan para, posteriormente, cobrar a sus clientes 500 dólares cada hora. Una situación que parece preocupar a los legisladores de la ciudad, que en las últimas horas han publicado una carta en la que piden la regulación de Airbnb para terminar con estas prácticas.
