1. Experiencia irrelevante
Que a los 18 años se haya trabajado de camarero es irrelevante cuando se aspira a un puesto en una oficina. Hay que omitir toda la experiencia que sobra. Solo se debe incluir en el caso de que muestre una capacidad o habilidad que pueda ser aplicable en el puesto al que se aspira.
2. Información muy personal
El estado civil, la religión o el número de la Seguridad Social son datos que para el reclutador es inútil, y que en algunos casos hasta puede ser ilegal.
3. Aficiones





