En 2009, justo después de mudarse a Florida con su esposa y su hija, Graham Cochrane, vio cómo la startup para la que trabajaba se fue al traste y perdía su trabajo. “Nunca he sido emprendedorâ€, dice. “Yo era un miedoso, quería un trabajo estable para pagar mis gastos y no tener deudas.â€
Había comprado un libro clásico del emprendimiento, La semana laboral de 4 horas, de Tim Ferriss, pero lo leyó y lo devolvió porque pensaba que las ideas del libro estaban tan lejos de su realidad que no podía aplicar ni una sola. Sin embargo, según fueron disminuyendo sus ahorros, volvió sus ojos al proyecto con el que había coqueteado cuando era joven: la grabación y mezcla de sonido independiente.






