Los sistemas de ayuda a la conducción, los conocidos como ADAS cada vez son más habituales en los coches y de hecho juegan un papel fundamental en la seguridad. No en vano repercuten también en las valoraciones de EuroNcap.
El último en llegar, como ya ocurriera en su día con el ABS o el control de estabilidad ESP, se denomina ISA y es un sistema de ayuda a la conducción que permite limitar la velocidad de los vehículos de forma automática. Será obligatorio en los coches nuevos homologados en Europa a partir de este mes de julio y en los que se vendan nuevos a partir de 2024.
Este sistema se considera fundamental porque el exceso de velocidad es una de las causas principales de los accidentes y un factor decisivo en su gravedad.




