La apuesta por la innovación ha llevado a un agricultor ilicitano a sustituir la tierra por sustrato de coco, controlar el riego y el abono de sus cultivo por ordenador, e introducir chinches en sus plantaciones para combatir las plagas.
«Me gusta estar a la última y entiendo que es el camino a seguir para consolidar el trabajo», ha afirmado Adolfo Pérez, de 39 años, cuya vinculación con la agricultura se remonta a su juventud.
Sus cultivos, tradicionales donde los haya, como alcachofas, coliflor, granado, tomates y pimientos, han encontrado en la tecnología y en las ideas de su cuidador sus mejores aliado.