No es habitual que Muñoz Machado, el director de la Real Academia Española, dé ruedas de prensa al acabar los plenos de la institución. Pero allí estaba: solo ante el peligro. Y es que el de ayer no era un pleno normal. Tras la polémica de la tilde en ‘solo’, las aclaraciones del perfil en Twitter de la RAE y el enfado de Pérez Reverte, la expectación era máxima.
Tanta que Muñoz Machado reconoció que estaba preocupado «por no saber cómo podía afectar a la autoridad de la Academia y dar la impresión de que nos dedicamos a estas cosas tan pequeñas». Y no, no le falta razón.