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Ashlynd Howell es una niña con recursos. A pesar de solo tener 6 años de edad y de saber que iba a recibir numerosos regalos en Navidad, la pequeña quería más y más juguetes. Por eso, tras observar cómo su madre compraba en Internet gracias a su teléfono móvil, aprovechó para hacer lo mismo con un ingenioso plan. 

A principios de este mes de diciembre, Ashlynd y su madre, una mujer llamada Bethany, se pusieron a ver una película en su casa de Little Rock (Arkansas, Estados Unidos). Según confiesa la mujer a Buzzfeed, “me que´de dormida a los cinco minutos”. Y fue en ese momento cuando la niña vio el cielo abierto. 

Ni corta ni perezosa, la pequeña cogió el móvil de su madre, un teléfono iPhone, y lo desbloqueó utilizando la huella dactilar del dedo de su progenitora. En vez de entretenerse con los juegos que tuviera instalados, Ashlynd prefirió abrir la aplicación de Amazon y ponerse las botas comprando. 

Se da la circunstancia de que la app del gigante de la distribución puede configurarse para pagar con un solo click, sin necesidad de introducir el número de tarjeta de crédito cada vez que se use, y sin ni siquiera tener que introducir ni la contraseña de la cuenta, ni el número de seguridad: con la huella dactilar del usuario es suficiente. 

Los Howell se dieron cuenta de la fechoría de su hija cuando el padre recibió en su teléfono móvil un aviso de su banco por el que le cargaban 220 euros en una compra realizada en Amazon. Extrañado por lo ocurrido, preguntó a su mujer, que negó los hechos.

This is Bethany Howell from Little Rock, Arkansas, and her 6-year-old daughter, Ashlynd.

“En un primer momento pensamos que nos habían hackeado. Pero tras ver la lista de los objetos comprados, nos dimos cuenta de quién había sido la compradora“, asegura Bethany en el mismo medio.

Y la lista no dejaba lugar a la duda. La ‘ladrona’ había pedido 13 juguetes de Pokémon -su máxima obsesión- y el paquete tenía como destino el hogar de los Howell.

Al día siguiente, Bethany preguntó a Ashlynd por su acción y la niña, sin mostrar ningún tipo de arrepentimiento confesó: “sí mamá, todo lo compré yo. Pero no te preocupes, que nos lo mandan a casa”.

Cuando se interesó por la forma en la que se había producido el ‘robo’, la niña explicó que simplemente había cogido el móvil y había utilizado el dedo de su madre. 

Una trastada que finalmente le ha salido bien a la niña, porque solo 4 de los 13 juguetes podían ser devueltos. Su único problema ahora -además de que sus padres han cambiado la configuración de la app de Amazon para que no se vuelva a repetir la jugada- es que se ha quedado sin regalos de Navidad: ya los compró todos ella por adelantado.

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