
No todo el campo es orégano y no todos los tractores autónomos llevan los colores verdes y amarillos de John Deere, la popular y centenaria marca estadounidense que se ha ganado fama más allá del sector agrícola por su empeño en convertir las viejas tierras de labranza de EEUU en centros de tecnología avanzada. Lo primero lo logra incorporando una batería con más de 14 horas de autonomía, margen que puede elevarse a 24 gracias al sistema intercambiable. « Utilizando GPS RTK y visión por computadora, puede cultivar con hasta dos centímetros de precisión», subraya la startup, con sede en California.
